Buenos y calurosos días a todos, queridos lectores. En este tórrido mes de junio os traigo ya la última entrada del mes. Me ha cundido, ¿eh? Podríamos decir que llevo un tiempecito muy fructífero, y me alegro de ello. La escritura, como cualquier habilidad, requiere de práctica para mejorar en ella.
¿Creéis que soy mejor escritor en comparación a la primera entrada que subí? A mi no me preguntéis, no tengo ni puñetera idea de lo que hago desde que me levanto hasta que me acuesto. Pero si aun no me he ahogado con mi propia saliva, supongo que tan mal no me irá.
Como algunos ya sabréis (no paro de decirlo) ando pasándome un juego de cada consola para llenar el repertorio de la página y poder montar un selector por categorías. O no. Luego estas cosas no las usa nadie, ya veremos. Esta semana le ha tocado a un juego muy cortito pero que me ha agradado de sobre manera. Quien no me ha agradado sin embargo ha sido la propia consola.
Cómo tirar una Dreamcast contra la pared.
A veces me pregunto por qué la Dreamcast fue la última consola de Sega. Luego me acuerdo del coñazo que es currar con ella y ya no me lo pregunto. Veréis, llevo con problemas con esta consola desde que la adquirí de segunda mano.
El primer problema era sencillo, estaba puerquísima. Nada, desmontada entera, limpiada a mano, ya no era un problema biológico.
El segundo problema no tanto: Al láser le faltaba fuerza. Os explicaré. Son consolas de hace casi 30 años algunas, y los láseres que usan para leer los CD/DVDs pierden potencia con los años. Uno puede manualmente ajustarlo desmontando parcialmente el montaje del lector del disco, y girando hacia un lado u otro el pequeñísimo tornillo que hay en la base del láser. Estuve una tarde con Chori entre calambrazos y no tener un destornillador tan pequeño peleándonos con el hasta más o menos poder lanzar Sonic Adventure 2.
Aun así solo la probaba, porque no tenía muy claro a qué jugar. No conocía muy bien el repertorio.
Eso nos da lugar al tercer problema: Los discos. Las Dreamcast directamente no tienen protección anti-piratería, por lo que con enchufarle un disco grabado, ya lo leen. Esto está guay si tienes en tu casa 200 discos, o solo quieres jugar a 3 juegos contados. Si tu caso no es ninguno de esos, vas a tener que andar comprando discos y una grabadora, que no son ni baratos ni útiles para mucho más hoy día.
Hay cosas que hoy en día permiten que tu consola lea desde una tarjeta SD: GDEmu. Esta placa es lo que se conoce como un ODE (Optical Drive Emulator) y básicamente sustituye el lector del disco por un lector de SD. Ah, pero esos cuestan unos 150 pavos fácilmente.
A no ser que…
没有共产党就没有新中国.
Dios bendiga al reino de Mao Zedong. Según sale una cosa de estas, ingenieros chinos acaban por hacer ingeniería inversa y sacan clones de las mismas, normalmente a un tercio de su precio. Así que por unos 55 euros tenía un clon igual de funcional en casa. Genial.
De hecho, justo tras pasarme el Racing Lagoon instalé un clon del xStation (lo mismo que el GDEmu pero para PS1).
Sin embargo, no venía sin sus problemas. No ya por el hecho de ser un clon, es bastante fiable. Sin embargo, venía con una carcasa que daba fácil acceso a la SD mediante un cable extensor. Cable extensor que si que falla. Así que desmontada y vuelta a montar pero sin la carcasa. También pasa que la fuente de alimentación de la consola se raya, porque al no tener todos los componentes, los 12v que le llegan calientan la consola de sobre manera. Justo mientras escribo esto me ha llegado una resistencia de 330 ohmnios para hacer un puente y que no se caliente tanto, cosa que hacía que se reseteara la consola.
Luego enciendo la Megadrive y va sola tío. Qué maravilla lo que teníamos y lo que hemos perdido.
Hablando del videojuego.
¿Habéis visto lo que acabo de hacer ahí? Si es que soy todo un zorro del SEO.
Quiero comentaros en general qué me ha parecido el juego antes de adentrarnos en otro tema en concreto.
La verdad es que conocía el juego de hace mucho, pero solo por los memes del Chapapote (Venom) diciendo «Surf the Web!». Los juegos de Spider-Man nunca me habían parecido gran cosa. Y de hecho les tengo un poco de tirria porque son todos muy parecidos entre sí. Que si mundo abierto, que si mapa gigante con enemigos y eventos por el mapa… Este juego es diferente, y es gracias en gran medida a las limitaciones de las consolas.

Un formato de niveles creo que hace maravillas con hacer el juego ligerito, directo a la historia y bastante rejugable, sobre todo con el sistema de trucos.
Son niveles que varían mucho en temática y tamaño, haciendo que cada uno se sienta bastante único. Tienes lugares donde el «sigilo» porque bueno, es pero no es, es la mejor opción. Otros donde tienes que ir dándote de hostias porque no hay otra. Luego tienes otros varios donde se junta un plataformeo curioso con puzles, incluso a veces mientras hay combates de por medio.
Pequeño inciso sobre los trucos: Los echo de menos. Prefiero algo tangible si demuestro conocer el juego que me de más vida o un traje nuevo que un logro en pantalla que solo sirva para intentar ver quién de tus amigos tiene más trofeos.
Para ser un juego de la época que es, también he de decir que es poco frustrante. ¿Tiene niveles tontos y hitboxes raras? Por supuestísimo. No iba a ser de otra manera. Pero al no tener un sistema de vidas, y o bien niveles cortitos o bien checkpoints, no es algo terrible de jugar. De hecho, el juego en sí mismo es divertido de pelotas, y lo es por regocijarse en su simpleza.
Si que es cierto que según la versión que juguéis, lo preciso que es nuestro personaje varia. Haciendo pruebas del mando de 8bitdo de la 64 que me llegó el otro día, pude ver que Spider-Man se mueve más fluido y con mayor respuesta que en Dreamcast. Cosas de la época, sacar en todas las consolas posibles costaba menos dinero del que pensamos, y aseguraba que tendría más rango de venta. Os invito a que probéis y os quedéis con la versión que más mejor os venga, posiblemente la de PC o esta última emulada. ¿Sabéis qué juego no salió en todas las plataformas posibles y fue un desastre? The Last Express.
La belleza de lo simple.
Es muy bonito que el juego consista en pelear, balancearse y subirse a paredes. De verdad. Puede tener misiones algo más variadas, o que aunque sean simples de diseño, sean difíciles de ejecución. Pero es como un balancín. Es un concepto de la física simplísimo, una tabla con un punto en el medio donde pueda inclinarse hacia un lado u otro. Y sin embargo, a todo el mundo le gustan los balancines.

A veces me pasa con las recetas, o con los MMOs. Me explico, que para eso estamos aquí.
Me encanta (porque me encanta) hacer recetas cómicamente difíciles. Entre ellas, una que me gusta mucho es la sopa holandesa de mostaza, la sopa de cebolla francesa o las costillas al horno estilo americanas. Son recetas de horas, con pasos complicados donde una mala pata te jode el plato entero, y que a veces para lo buenas que están, no merecen la pena.
Sin embargo, mientras estaba con dieta blanda esta semana tras la diverticulitis del fin de semana, mi tía vino a casa e hizo un caldo vegetal (como lo llaman en mi familia) casero. Pollo, algo de ternera, patata, zanahoria, apio y corteza. Todo cortado y lavado, y al agua. Dos horas o más y tienes el caldo de pollo más reconfortante, simple y bueno de la historia. Y es que a veces en la simpleza está el sabor. Lo mismo que un huevo frito. Te garantizo que un buen huevo frito te salvará más días que un Ratatouille o un solomillo Wellington, por muy buenos que estén.
Ahora os explicaré lo de los MMOs. Me gustan mucho, ya sea por worldbuilding, por los jefes y las mazmorras. ¿Sabéis qué no me gusta? Buscar estadísticas. Que si esta habilidad hace un 2% más de daño si tienes el bufo de esta otra. Que si esta tiene una recarga inferior de 0.4s si la haces seguida de otra mientras estás tras del enemigo. Otra que mete un debufo extra de veneno por toque de 1s al enemigo y abre un abanico nuevo.
Mira, no.
A mi me dices que hace más daño y ya. Me dejas más tranquilo. Soy más feliz, y me lo paso mejor. A mi masticadito, como si fuera un pollito. Entiendo que habrá peña a la que le flipe hacer ese minmaxeo, pero yo personalmente lo repudio. Lo odio. Me produce aversión. Para jugar competitivo me voy al League of Legends o a lo que es equivalente, graparme la bolsa de las joyas de la corona con un cacharro viejo y oxidado.
Spider-Man llama a la simpleza y eso me produce muchísimo placer. Quizás es que odie los RPG, eso también puede ser. Es muy pero que muy simple como comentaba antes. Simple y limpio, como diría Hikari Utada. La historia es la que es. Completa el objetivo, encuentra algún coleccionable si puedes y quieres, y avanza al siguiente nivel. Los enemigos tienen más o menos vida según el nivel y puedes hacer más daño con los guantes de redes.

Tampoco es pulsar dos botones y ganar, claro. Tiene su dificultad propia de un juego de la época como comentaba antes. Las redes se acaban si no las gestionas bien, y son una fuente tanto de movimiento como de daño y defensa. Tus combos tienen momentos donde es mejor elegir uno que otro según el enemigo. Los jefes, aunque muy sencillos, son divertidos y desafiantes, como todo el juego en si mismo.
La reflexión que quiero hacer con esto es que he visto que se ha vuelto una tendencia ese juego que es un pseudo-RPG donde todo va de numeritos y de mezclar piezas de equipamientos con habilidades especiales y bueno. God of War, Returnal/Soros, cualquier gacha… Los veo últimamente plagar las tiendas online y físicas y abogo por un juego más sencillo, donde tus habilidades sean las que te dan y tu te las apañas, sin tener que sacar la calculadora cada vez que pulsas el botón de pausa.
Lentes de nostalgia.
Dada la situación global económica actual, y que cada vez más y más rápido el ocio se enfoca para aquellos que se lo puedan permitir, me veo tanto por gusto como por posición «obligado» a jugar videojuegos retro. Esta obligación entre-comillada no es más que una realidad: No me puedo permitir consolas de nueva generación o un pc nuevo potente sin poner en riesgo mi hipoteca, mis ahorros o en general mi propia situación económica.
Por suerte, me encanta jugar juegos antiguos porque la verdad está ahí, hay unos 30 años de librerías y librerías llenas de juegos increíbles que jugar antes que frustrarme por no poder jugar a Jombo 7: La revenganza de Peralta el húmedo el día de salida.
Algo muy bonito de todo esto es que al hacerlo a una edad más madura, y no habiendo jugado a estos juegos cuando era un niño, los veo tal y como son. No tengo una cortina de nostalgia que pinta el juego mucho mejor de lo que era. Es decir.
Puedo hablaros de Spider-Man de una manera que sea una crítica honesta, real y sincera, sin sufrir mal por recordarlo mejor, o sin pintarlo mejor de lo que era por el añadido de ser un juego de infancia. Esto ya ha pasado, y lo podéis observar en mi reseña sobre Ratchet & Clank: El tamaño importa.
Este blog realmente es un punto de encuentro donde yo opino y escribo y vosotros leéis, no tiene más. Pero si en algún momento os sentís con ganas de escuchar un consejo, tomad este. Somos personas adultas ya la mayoría. No tenemos apenas el tiempo que teníamos de pequeños para dedicarlo a videojuegos y a ocio en general. Y con como está la situación ahí afuera, donde para entretenerte con lo nuevo te gastas 80 pavos en un juego de salida con su consecuente consola de más de 500, os invito meteros de lleno en la consola que más os apetezca.
La compráis y la pirateáis, o la emuláis. Ya nadie va a cobrar por esos juegos de hace 20 años, y son propiedad de todos. Si os pone nervioso, pensad que vuestro amigo José María os ha dado una copia del juego y listo. Entreteneos de manera gratuita, y no sufráis por no ser los primeros al GTA VI. Ya bajará de precio. El FOMO es una verdadera aberración del capitalismo y no merece la pena perder la cabeza por ello. Ese juego que ya va a salir va a seguir ahí años después (a no ser que te llames Highguard o Paragon), y lo podréis pillar más barato y cuando tengáis más tiempo.
Al final del día, los videojuegos son geniales y apoyar estudios indies y pequeños está bien. Pero a los triple A en mi honesta opinión les pueden dar por culo. Y antes de pagarles lo que piden y darle gracias, prefiero encender una NES y jugar al Super Mario que eso. Además, hay algo muy bonito en poder tener ya una edad para jugar a juegos así.
Da igual de la época que sea, y es hasta mejor no verlo con nostalgia. Porque si ese juego a día de hoy en tu adultez te ha hecho feliz y te ha sacado una sonrisa, creo que es un sentimiento más real y verdadero del que podrías haber obtenido de niño.
Jugad a cosas antiguas y dedicaos el tiempo y el espacio para disfrutarlas. Lo agradeceréis.
El cómic y el videojuego.
Desde prácticamente el inicio de los videojuegos, ya había colaboraciones con diferentes cómics. Juegos de Batman, Superman, Spider-Man… Por supuesto, esto no ha dejado de ser la norma en estos años, con la ahora inminente salida de Aguja Dinámica para Ps5 y posteriormente PC. Todo esto comenzaría, imagino, por el simple hecho de que es otra manera de promocionar las IP. Te puedo asegurar ahora mismo que hay más, muchísimas más personas que han visto las películas de Sam Raimi del hombre araña, o simplemente jugado a los últimos juegos de Insomniac.
Si, justo de los que me quejaba antes de que son todos iguales.
No vengo aquí a debatir si es o no lo correcto. Os lo digo yo ya: Si que lo es.
Lo que vengo a comentar es cuando un juego decide tomarse sus licencias con el personaje, o simplemente seguir a rajatabla la película.
Aquí entro en un terreno un poco pantanoso que es el shovelware. Dejadme que le pida a Wikipedia que os explique qué es un juego shovelware.
«Shovelware (del inglés shovel, pala, y software, refiriéndose a software a granel que se apila a paletadas) es un término despectivo en la jerga informática que se refiere a los paquetes de software que destacan más por la cantidad que por la calidad o utilidad de los programas que contienen.[1] El término también es usado para referirse al software que tiene soporte portable desde una plataforma o medio de almacenamiento a otra sin poner demasiado cuidado a adaptar este a su destino, dando como resultado baja calidad o inutilidad. El término también a veces se refiere a software preinstalado.»
Muchísimos juegos, realmente desde el principio aunque hoy día ha parado un poco, se hacían junto con la salida de alguna película para promover aun más la publicidad de la misma. Juegos muy malos realmente, programados rápido y que muchas veces estaban rotos o eran directamente no divertidos. Eragon por ejemplo es el que se me viene a la cabeza.
Claro me diréis, pero Proxy esto no tiene que ver con los cómics. Pero y si yo os hablara de los juegos de, por ejemplo, ¿Batman? Los juegos de Batman fiel a un cómic en concreto o a una serie animada, por norma general, son mediocrísimos. También están los juegos de la saga del Caballero Oscuro, que deja muchísimo que desear por, de nuevo, mediocres. ¿Qué pasa si ahora yo os digo la saga Arkham?
La saga Arkham es abiertamente lo mejor que ha salido del hombre murciélago en videojuegos. No creo que haya mucha discusión al respecto, opino. ¿Por qué? Porque hace su propia cosa. En vez de ser un juego hecho mal y pronto por aunque sea sacar algún proyecto de publicidad que no acabe en números rojos, es una obra hecha con mimo, cogiendo de las bases del cómic y creando un universo nuevo con cuidado y firmeza, para resultar en juegos que hoy en día se consideran legendarios.
Que se tome una peli de referencia, se haga un juego rellenando como buenamente se pueda, y se saque a la venta me parece que causa más daño que otra cosa a la marca. Por suerte, Spider-Man (2000) es de los buenos.

La historia podría ser una serie de 6 cómics muy buenos, la verdad. Hace lo que comentaba con el batihombre, coge elementos del universo pero de manera ordenada y lógica. Están el Capitán América, Punisher, Daredevil. O enemigos clásicos como el Doctor Octopus o Scorpio. Ninguno se siente forzado, y todos están en armonía en el universo creado.
El propio Spidey se siente fiel a cómo lo vemos en los cómics y eso le da tantísimo caché al juego. Te permite meterte en la piel y controlar al mayor héroe de Nueva York y ya. Porque realmente no necesitas más. Además tampoco fuerza los niveles, ni alarga de sobre manera. No necesito 20 niveles en la jungla, Lobezno Orígenes. Porque luego nos quejamos de que las películas de Marvel traigan a 27 personajes conocidos diferentes en cada película, pero es que es parte de la propia esencia de Marvel.
Porque Spider-Man trabajaba con todo el mundo, con los Vengadores, los 4 fantásticos, los X-Men, los defensores de Hell’s Kitchen. Es simplemente natural que aparezcan.
La historia dentro de este cómic jugable está hilada de manera que tiene una fluidez digna de un cómic de la época, y todo se siente como dentro del cómic. Una excelente inversión.
Quiero terminar la parte del cómic hablando de la estética.
Spider-Man (2000) está disponible en Dreamcast, PC, PS1 y N64. Pero de esas versiones, la de N64 es la que más me llama la atención para esto. No tiene escenas de video por limitaciones de la consola, pero lo suple con escenas estilo cómic.

La estética cómic en un videojuego me parece algo no solo acertado sino que en si mismo hace una simbiosis perfecta. En este caso, casa perfectamente con el propio universo porque claro, es Spider-Man. Pero hay otros juegos, como inFamous o Max Payne que al añadirle doblaje como hacen les da una visual de ser una novela gráfica excelente, como si de un video narrando Watchmen se tratara.
Necesito ver más videojuegos romper la fina línea entre juego y cómic. Recomendadme alguno ya que estáis.
Outro.
Spider-Man (2000) es un juego tan bueno que os insto a jugarlo. Recomiendo encarecidamente la versión de PC por comodidad, pero la de N64 tiene un muy buen rendimiento también. No lo juguéis en Dreamcast, no merece la pena. Fíjate cómo me andaba peleando con los controles y los miss-inputs que estuve a esto de seguir en la 64 pero claro, entonces qué narices juego yo en la de Sega.

Por cierto, todas las fotos están sacadas de este vídeo en concreto. Gracias al creador 😉
Es cortito, en tres días lo tenía terminado y muy agradable de jugar. Tiene trucos, niveles de desafío y entrenamientos. Vaya, de cuando los juegos tenían contenido de verdad no bloqueado tras una pantalla de pago.
Si sin embargo preferís algo no tan tosco, el Spider-Man (2002) es prácticamente el mismo juego pero basado en las pelis de Sony, y con más calidad. Ya os dejo elegir.
Y esto ha sido todo sobre el jueguito. Era cortito y tampoco tenía nada que comentar del juego porque hablaros durante unos cuantos párrafos de cómo tiene algunos niveles tontos no creo que aporte nada de valor a la crónica. En general ha sido bastante refrescante, sobre todo dada la ola de calor.
Ahora si que me voy a dar un descansito de escribir. Tengo pendiente elegir el juego de la 64, así que hasta que no tenga nada no avisaré y de ahí hasta que me lo pase. Han sido al final cuatro entradas en junio. «¿Habrá servido de algo?» Es lo que a veces se me pasa por la cabeza, pero la agacho y sigo escribiendo. Sigo abierto a sugerencias de juegos, eh.
Por lo pronto me despido aquí. Los precios de las consolas modernas suben, como todo con la inflación. Ante el ocio dictado por el capitalismo yo digo que os pongáis a emular y no les deis un duro hasta que aprendan que tienen que servir al consumidor, y no al revés.
¡Chao!






