Los juegos de esta época me asustan. ¿Acaso no es normal?
Hasta hace una semana jamás había tocado un juego tan antiguo como Mega Man 2, mucho menos pasármelo. Claro que he toqueteado y probado, pero solo por ver si la consola jugaba o por curiosidad. Pero la realidad es que en mis casi 26 años de corta estancia en este, nuestro planeta, nunca se me había pasado por la cabeza intentar tal hazaña.
Siendo un chaval de los 2000, la SNES era lo máximo a lo que aspiraba. Pero la NES…
Esa cosa… me asusta.
Hablemos de por qué.
Miedo irracional a las consolas antiguas.
A pesar de haber abierto el 90% de las consolas que tengo en mi casa, hay algo intrínseco en la figura de la NES que me da pavor. Ya me he peleado con unas cuantas, eso sí. Con la primera que compré, le recuperé el gris original de la carcasa, y le rompí la cuarta pata del Chip CIC para poder jugar a juegos de todas las regiones.
Me da semejante pereza poneros un link del retrobright o aclarado, así que os lo explico aquí y acabamos antes.
¿Sabéis por qué cuando echáis permanganato de sodio y agua caliente, la ropa blanca recupera el blanco? Esto es debido a un proceso químico donde ese reactivo desliga la oxidación de la ropa, devolviéndole el color. No soy químico, ¿vale? Por facilidad, dejemos la explicación hasta aquí.
Bueno pues resulta que el agua oxigenada (ya sea en crema, más potente, o en líquido) es un agente reactivo también, el cual unes con luz ultra violeta y calor y voilá, tenemos un proceso que convierte toda esa degradación y hace que los plásticos dejen de parecer oxidados.
Yo prefiero hacerlo en líquido porque siento que es más homogéneo el resultado. Lo normal es llenar un cubo donde quepan las piezas de agua oxigenada del 5% o más, tapar con un film la parte de arriba y el resto con papel de aluminio por fuera para que rebote la luz, y ponerlo al sol. Una lámpara de luz UV y un calentador de agua de estos de enchufe también sirven, según necesidad.

La segunda consola no le hice nada, y de hecho la vendí hace poco por Vinted. ¿Por qué compré una segunda consola? La fuente de alimentación de la primera estaba básicamente muerta. Aun así, la segunda tenía el problema de leer regular los cartuchos, y solo funcionaba después de mover unas cuantas veces el cacharro hasta que decidiera pillarlo.
La tercera ya era más guay. Era una Famicom AV, la joya de la corona final. Un formato-forma muy pequeño y eficiente, salida de video AV con el cable de toda la vida de Nintendo y, en general más cómoda. Error. No computa vídeo RGB.
Si tuviera la consola conectada a la tele eso no sería problema, cambiaría a una salida normal y listo. Pero claro, todo esto va al OSSC. Tuve que aprender por las malas a soldar a mayor nivel, pedir una mano y eventualmente poner un clon de NESRGB compatible con la consola. Al menos eso sí, se ve de lujo. Lo que no se ve tan de lujo es la carcasa. Intenté hacerle el aclarado, pero me quedó parcheada de narices. El día menos pensado le meto con spray y me quedo tan pancho hasta que pille otra en buenas condiciones original. Lamentablemente, no se venden (al menos en mi conocimiento) carcasas de terceros, así que hay que ir con eso.
Total, todo eso ha sido mi guerra con tres Nintendo Entertainment System(s).
Coña, que yo venía a hablar de Mega Man.
Ah sí, el juego. La realidad es que este no es mi primer Mega Man… pero por otro lado sí que lo es. En mis años de juventud he completado cosas como Megaman Zero (1,3,4), Megaman Maverick Hunter y Megaman X1. Por lo tanto no se puede decir que entré a este sin saber nada de nada.
Pero claro, cuando hablamos de cosas como la saga original, me profusa un profundo respeto. De hecho, probé alguno en la Legacy Collection de mi 3DS, sin cuadrarme del todo.
Una vez decidido a jugar algo para la NES y perderle el miedo, tocaba decidir el qué. Entre juegos y juegos, al final quedé entre, curiosamente, con uno de Konami y otro de Capcom: Mega Man, o Castlevania.
Castlevania era mucho más hardcoreta de lo que me esperaba, así que me decanté por Mega Man. Probé el 1 y vi que era absolutamente infumable. Salté al 2 y enhorabuena, elegí el juego.
¿Queréis saber por qué?
Porque Mega Man 2 mola más que un perro en monociclo. Aquí realmente va otra expresión para los amantes del Tekken. Ya sabréis a qué me refiero.

Mega Man 2 ha sido, francamente, un soplo de aire fresco en lo que se refiere a dificultad de una manera super agradable y exigente. Todo en el juego rezuma ese ambiente a «vas a aprender a jugar en condiciones si quieres pasarte esto» y lo logra con creces. Sobresaliente.
Según inicias el juego te muestra tus ocho caminos posibles. Realmente puedes empezar por cualquiera, pero lo poco que leí previo a jugar me hizo inclinarme por el desafío de Metal Man. Más coloquialmente conocido hoy día por «El Pibe Sierras». Los niveles de este juego son una mezcla a partes iguales de dificultad, plataformeo que tienes que hacer con dos dedos de frente y descansos o métodos de cura cada dos por tres.
Sí, el juego será difícil, pero por norma general te permite recuperarte si sabes cómo hacerlo.
De la misma manera, tienen una longitud muy pero que muy correcta. Ni este ninguno del resto de niveles me pareció «largo», en lo que se le puede decir a un tipo de juego que apuesta que va a ser jugado una docena de veces. O al menos así era antes. Más sobre esto luego.
No se hacen pesados, pero tampoco lo suficientemente cortos como para sentir que ha sido un nivel de Super Meat Boy. La tensión está excelentemente balanceada, y cada nivel cuenta con su «aquel» de dificultad extra, más alguna que otra trampa o mecánica única del mismo.
En el nivel de Air Man tenemos las plataformas voladoras sobre las que debes de calcular un salto perfecto. Con Heat Man tienes bloques que desaparecen con ritmo y debes usarlas o morir instantáneamente. Llegando a Flash Man tienes los enemigos super duros que se protegen. En Bubble Man, todo tu salto cambia al estar bajo el agua. Me vais entendiendo.
De la misma manera, Mega Man 2 te ofrece herramientas para sortear estos obstáculos. Según el orden que elijas, puedes desbloquear antes o después las mejoras del Dr.Light, que te permiten moverte de maneras distintas y hacer saltos muy altos, desplazarte lateralmente o abrir zonas que antes no podías. Al menos durante esos niveles, claro. Una vez llegas a los niveles finales, son de uso obligatorio y casi que experto.

Experto, os estaréis preguntando. Os recuerdo que estamos en juegos de categoría Pixel Perfect. A decir verdad, no es que haya mucha plataforma cómicamente difícil, así que yo recuerde. Mega Man tiene control completo durante su salto. Eso no quita que haya saltos con muy mala leche, o con mucha precisión. El ascenso al castillo del Dr.Wily con el Item1 me pareció muy complicado, así como lo es en general intentar saltar a una plataforma con enemigos cerca.
Es muy sencillo salir volando en la dirección opuesta y caer al vacío o a unos pinchos por una bala o enemigo que cruce por ahí a la vez que tu. Salvo durante el inicio cuando más me caía por simplemente no estar hecho a los controles, puedo comunicaros que mi mayor número de muertes seguida de algún que otro jefe del final es dar un salto y caer al vacío por recibir daño.
Muchos os estaréis preguntando si Mega Man 2 es un juego frustrante, tras esto que estáis leyendo. Y la verdad es que debo inclinarme por el «no», más bien. Teniendo en cuenta que aunque tienes vidas, si las gastas simplemente repites el nivel, el juego te da las herramientas para que aprendas a jugar como se debe para completarlo. Tiene sus enemigos puestos a mala leche y sus plataformas tontas, por supuestísimo. Pero la realidad es que es un juego a mi parecer muy accesible, y justo. Duro, pero justo.
Larguillo también, aunque sea principalmente si es tu primera partida. En total hay unos 14 (hola Alexelcapo) niveles, pero en un día largo o dos se puede completar sin mucha complicación. Entre todas las herramientas y poderes que consigues, más las debilidades de los enemigos y jefes, creo que ahora podría pasármelo mucho más a gusto habiéndolo completado antes.
¿Rompible? Si claro. Si machacas el botón de pausa, pueden atravesarte algunos disparos sin recibir daño. Sin embargo (habiendo usado eso, claro.) es básicamente todo. Lo cual siendo un juego de NES es mucho decir en que estaba muy bien hecho. Seguro que ahora veis un video de algún chaval microanalizando el juego y resulta que está cogido con dos grapas, celo, un escupitajo y mucha confianza. Puede ser, no seré yo quien lo diga.

¿Bonito? Tela. Siempre que veo un pixel gordo me acuerdo de Chori, a quien le encanta esta estética. No creo que Mega Man 2 rompa los límites gráficos de la consola, pero si creo que procura una estética absolutamente atemporal, super graciosa y definitivamente icónica. Muestra de ello es que tras el Mega Man 8 de la PS1 en estilo como de 32bits, Mega Man 9 y 10 volvieran a los 8 bits. Puede ser nostalgia, que también. Pero creo que parte de lo que hace a Mega Man (Clásico) Mega Man es esa manera de definir el arte del juego.
Jugar a juegos tan antiguos que han tenido tantísima importancia en la industria es curioso. Ves qué y qué no ha funcionado, y como se ha ido iterando o creando sobre el. Por mi parte quizás sea una cuestión de gustos. Final Fantasy I o Mario me parecen juegos de la NES más bien feos y que se notan viejos. Mega Man sin embargo me parece muy atractivo y prácticamente congelado en el tiempo. No se qué opináis vosotros. La mezcla de colores, los sprites animados, o la construcción de los niveles suman a todo eso.
La cosa de ser bonito no es tan solo cómo se ve, sino como se oye. La música de Mega Man 2 es legendaria. No soy Jaime Altozano (ni querría serlo) como para daros un análisis influyente y detallado, pero hace verdaderas barbaridades con el chip de sonido de la NES. La música sufre si hay mucho sonido de fondo, llegando a cortarse. Pero bueno, siendo un juego de hace casi 40 años, mucho es que es jugable. Cuando tengáis un rato libre, os invito a ponérosla cuando vayáis a hacer ejercicio. No os la recomiendo para ir a conducir que lo mismo atravesáis algún arcén.
Y, también es bonito cómo se controla. La respuesta del mando de la NES es absolutamente inmediato. Durante todo el juego he tenido un control absoluto sobre lo que hacía y dejaba de hacer. A cosas como esta me refería antes con que el juego es justo.
El control es perfecto, por lo que si saltas mal es 100% tu culpa. Lo mismo con los disparos y los propios enemigos. Mega Man 2 es un juego de habilidad pura y dura, y cada nivel, más y más te pide que entregues y demuestres que la estas obteniendo. En Mega Man 2 es muy sencillo a mi parecer entrar en «la zona». Si, imagino que todos habréis visto ya ese video de DayoScript al respecto. Para los menos metidos en el tema, es un trance en el que consigues entrar en un estado de sintonía con el juego, y tu tiempo de reacción aumenta sin esfuerzo.

Recuerdo entrar en trance en este juego justo en el jefe final, el Alien. Es posiblemente el sitio más fácil: El jefe se mueve en un circuito haciendo un infinito mientras te dispara. Cuando quise darme cuenta, estaba clavándole todos los golpes y esquivando los suyos sin dificultad alguna. Los niveles y sus obstáculos ofrecen un ambiente más que bueno para generar el trance, y es realmente satisfactorio completar un nivel de estos en prácticamente modo automático sin que te toquen ni un pelo. Realmente bello.
En una escala del 1 al 10, Siendo 1 «No lo recomendaría» y un 10 «Hablaría de el a todo el mundo». ¿Cuánto recomendaría Mega Man 2? Pues muy posiblemente un 9. No venga que narices, un 10. Jugadlo. Merece muchísimo la pena meterse un juego tan antiguo en vena y disfrutarlo al máximo como lo que es, un juego puro y duro. Es tal cual la balanza de recompensa-desafío. Es super divertido, es duro pero justo, tiene una banda sonora digna de metértela en la lista de Spotify y super rejugable.
¿Sabéis qué es también? Más difícil que un Souls. Chúpate esa no-hitter de las narices.
La nostalgia de los juegos más arcades.
Antes he hecho un ligero comentario sobre la rejugabilidad, y todo esto viene de los arcades. No es que Mega Man 2 estuviera en uno (al menos hasta donde yo se), pero hay algo en su construcción, y en muchos juegos de la época, que grita eso.
¿No sentís con juegos de esa primera época el como podríais jugarlos igual en el sofá que en una maquinita en un bar? El juego así, frenético. Vidas limitadas que dan pie a que tuvieras que pagar para continuar la partida con una moneda. Si coges Mega Man 2 y le pones arriba un contador de vidas, uno de puntuación y uno de tiempo restante, tienes un juego de arcade delante tuya, tal cual. Ya está construido como uno.

Son juegos diseñados por época para que, una vez te lo pases, tengas para repetirlo una y otra y otra vez. Eran los finales de los 80, recién saliendo de una dictadura. Lo más probable y esto ya era si tenías una familia pudiente que pudiera permitirse una consola es que tuvieras uno o dos juegos al año para disfrutar. Juegos como este son la viva esencia de esos tiempos, donde con rutas diferentes, y quizás una experiencia lo suficientemente cambiada como para no resultar repetitiva, tenías juego para rato.
Cuando os decía que me daban miedo las consolas antiguas, no solo me refería a nivel de electrónica y funcionamiento, sino porque en mi vida he jugado a juegos arcades ni parecidos. Claro, yo lo de tener niveles donde no pueda guardar e irme a otra cosa (cosa que por cierto, no puedes hacer en el castillo de Wily. Si apagas la consola, empiezas de nuevo), o donde por algún motivo haya vidas limitadas cuando no tenga sentido pues como que no me hace gracia.
También está el hecho de que dependemos de manuales porque el juego tutoriales como que no. Aquí te soltamos de una y lo que sea será. Hay que apretar los dientes y el culo y tirar para delante. Cosas de otra época, definitivamente. Que al final es un juego muy básico, es que Mega Man 2 es basiquísimo. Razón de más para que tenga una dificultad propia de aquellos años.
Como que por un lado podían estar muy bien hechos, y por otro por limitaciones de la consola no poder ni introducir una contraseña para reanudar la partida otro día me ponía de los nervios. Justo en el jefe final, decidí parar para comer y volver luego a la tarde. Volví tras comer al momento porque claro, es una consola de 40 años que llevaba encendida ya unas 3 o 4 horas. 0 confianza, la verdad. ¿Y si falla pierdo todo lo avanzado en los 6 niveles anteriores con lo que me ha costado? Si hombre.

Por una parte envidio a los que les pilló esto de joven, debieron de forjar una paciencia infinita ante numerosos apagones, fallos de la consola y cualquier cosa que les hiciera, básicamente, volver a pasarse el juego entero. Cualquier nimiedad vaya. Me da pavor solo de pensarlo.
Claro, aquí también viene la tontería máxima de turno de vuestro querido Proxy: Si emulara como cualquier persona de bien, no tendría estos miedos. Pero claro.
Aquí venimos a jugar.
Literalmente.
O a leer.
O a leer. Sí.
Si habéis llegado hasta aquí, dejadme que os de mi más sincera enhorabuena. Ese texto de Mega Man era el filtro. Bienvenidos al verdadero Pulsa A Para Leer. Pulsa A Para Leer Libros.
Como algunos sabréis, sobre todo los que me sigáis por Bluesky o leáis los textos, estaba leyendo la Ilíada. Finalmente terminé de leerla el domingo pasado.
¿Pero qué clase de basura he leído?
Todo el Proxy bueno se lo ha llevado Mega Man, ahora viene el Proxy que se pregunta cómo ha leído unos casi 16.000 versos y se ha quedado exactamente igual. Empecemos por lo obvio, ¿vale? La Ilíada es un cuento de la edad de Bronce pasado por cantos hasta que un señor llamado Homero (Simpson) decidió escribirla en griego antiguo. La propia escritura, incluso en una traducción al español, se nota que quiere ser cantada, más que leída. Tiene una especie de ritmo.
La historia narra el final de la guerra entre los Aqueos (básicamente proto-griegos) y los troyanos (otra cultura parecida a la proto-griega pero en Turquía). Debido a las riquezas y poder de Troya como reino, los aqueos fueron a invadirla debido a la ofensa del príncipe troyano Paris por secuestrar a Helena. Esto resulta en una cruenta y sangrienta guerra narrada en (según la editorial) unas 600 páginas. Ese el resumen extremadamente corto pero eficaz sobre el motivo de ser del libro.
La realidad es que muy posiblemente esta guerra existiera de verdad, al igual que lo hizo Troya (Ilio en griego antiguo también, de ahí el nombre de «Ilíada») , y que el canto simplemente cogiera un hecho real y lo exacerbara, como es muy común en cantos y cuentos en general. Tan solo hay que mirar lo de Gilgamesh en Sumeria como para ver que bueno, que todo era más guay e interesante si había dioses de por medio.
Hablando de dioses, ¿queréis saber qué es lo que hace el libro durante esas 600 páginas?
Narra combates.
Luego de los combates, entre medias, diálogos de los mortales haciendo ofrendas y peticiones a los dioses, o de los propios dioses maquinando entre ellos.
Tras los dioses, cuenta quién es hijo de quién, de donde viene, qué era y que tropas traía.
Después de las tropas, lo mismo había una celebración, una cena donde se hacían dichas ofrendas a los dioses, o se ve a los héroes urdiendo un nuevo plan para tomar Troya o eliminar a un gran guerrero troyano.
Son 600 páginas de eso. En bucle. ¿Sabéis lo que es leer un canto (capítulo) entero sobre alguien enumerando absolutamente todas las embarcaciones y tropas, sus lugares de procedencia, y su dinastía? Es duro. Pero es que todo el libro es duro. Peleas entre héroes que, entre peticiones a dioses, tiros de jabalina, forcejeo entre espadas e insultos y reconocimientos, pueden durar 15 páginas de… de eso. A lo mejor Zeus se acerca a Aquiles (si, el del tendón el que por cierto no se nombra como debilidad en todo el libro) y le cuenta no se qué, pero es que cuando Aquiles responde, lo hace diciendo palabra por palabra primero lo que le ha dicho a Zeus. Lo mismo es si Ulises habla con Agamenón porque Atenea le dijo X, bueno pues le cuenta X y luego Y extra de lo que opina Ulises.
La trama se siente que no avanza absolutamente nada salvo en el último tercio del libro, cuando Patroclo muere y es despojado de sus armas por Héctor, y Aquiles, ya enrabiado por el secuestro de Helena, entra en cólera por la muerte de su compañero y empieza a matar a literalmente todo cristo con nombre importante. ¿Los otros 17 cantos? Pues a mi parecer no avanzan nada, ni hacen nada digno de mención. Son cantos de los héroes aqueos matan a alguno troyano, y alguno troyano mata a otro aqueo. Las tropas de a pie no hacen nada, así que lo que si que puedo decir es que, a efectos prácticos, La Ilíada fue el primer Dynasty Warriors.

Como os decía, el resto realmente tratan de poco. Al principio se establece un poco el quiénes somos, qué hacemos aquí y cuál es la idea, pero luego nada de valor hasta esos cantos. Tras la muerte de Patroclo hay unos versos interesantes sobre como Tetis, la madre áurea de Aquiles, baja hasta Hefesto para pedir unas nuevas armas con las que vestirle, unas armas divinas. El pequeño visionado a cómo viven y trabajan los dioses fue un corto peor interesante punto de vista que aligero un poco la lectura. Tras eso, tenemos a los dioses debatiéndose a qué bando apoyar, el dolor y la tristeza de Aquiles al perder a su amado compañero de guerra, con quien se había criado desde los 6 años, y la final y brutal batalla entre Héctor y Aquiles, con la muerte del primero.
Tenemos luego unas secciones donde con la muerte de Héctor, todo el campamento aqueo lo celebra con unos juegos (imagino que típico en la época) tirando de su cadáver con caballos, apuñalándolo, y echando carreras de caballos o combates cuerpo a cuerpo. Tal es la tristeza del rey Troyano, Príamo, habiendo perdido a su hijo más importante, que ruega a los dioses poder recuperar su cuerpo para darle sepultura, y estos acceden, acercándolo en secreto al campamento y dándole audiencia con Aquiles, quien accede a ello por honor a los dioses, y le permite recuperarlo. Tras los doce días de sepultura, la guerra continua.
Si, es lo que estáis pensando. Casi 15.700 versos y la guerra ni siquiera acaba en el libro. Lo de esta peña es increíble. El único desenlace real es la muerte de Héctor, porque la realidad es que el combate sigue y directamente ya no está ni escrito. Pero eso no es del todo cierto, porque el final es efectivamente el caballo de las narices, que se cuenta en La Odisea. Para saber cómo termina la guerra de Troya tienes que leerte el siguiente libro. Toma ahí, forzando al lector a leerse el siguiente libro para tener cierre. Que te jodan Homero.
Fuera ya un poco pero no mucho de bromas, el libro realmente es «la» epopeya, y tiene sus temas interesantes, aunque escondidos bajo versos y versos de brutalidades y charlas con dioses. Habla sobre el destino del hombre, su fin y cómo solamente los dioses pueden decidir si alargar o acabar su vida.
La muerte también, pues se muestra varias veces la visión que los mortales e incluso los ya muertos tienen del Hades. El propio deseo de regreso a la tierra, pero que no es posible hasta que Troya sea vaciada de todos sus tesoros. El honor y la gloria que buscan y obtienen los guerreros, a través de sangre y oro, más que de heroicidades como tal. Finalmente la ira que mueve a Aquiles en los últimos cantos y que promueve que a tantos troyanos se les cubran los ojos con la oscuridad tras el uso de la broncínea pica. Y el como la propia ira le abandona una vez saciada la sed de sangre, y como hace que se derrumbe para por fin permitirse darle luto a Patroclo.
En general me cuesta leer, porque he perdido muchísimo la práctica. Fue una idea simple y llanamente estúpida ponerme a leer algo tan infumable como esto. Igual que os recomiendo Mega Man 2, no puedo recomendaros la Iliada salvo que os flipen sobremanera las epopeyas. Quizás si lleváis más practica que yo os sea más potable, pero he tenido que forzarme a leerlo para acabarlo porque tenía 0 ganas de hacerlo. Realmente opino que no aporta nada que cualquier otro libro pudiera aportar de manera mejor escrita y más brevemente. Como libro es lo que opino. Como cuento que realmente es, pues de manera resumida está mucho mejor, y no diría que no. Hay que darle crédito, pues es una de las pocas cosas que sobrevivió y fue recogida en la era de Hierro tras el declive de la era de Bronce con la gente del mar.
Por ahora creo que me voy a centrar en leer otras cosas antes de siquiera plantearme leer La Odisea.
Outro.
Con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho. Esto ha sido una de cal y otra de arena entre Mega Man y La Ilíada, la verdad. Pero bueno, en general como combo podemos decir que ha sido bueno en la balanza. El calor parece está dando tregua, y finalmente uno puede disfrutar un poco más del verano. Es también cuando estoy terminando de escribir esto que estoy cogiendo vacaciones. Me cambian de proyecto al volver, así que espero no comerme 6 meses de «formación» hasta que me despidan por no colocarme. Recuerden sindicarse amigos.
Al final he decidido también jugar un juego para la Wii, antes de saltar a PS3 y Xbox. El elegido ha sido Pandora’s Tower, que me ha parecido lo suficientemente interesante y no conocido como para darle un texto. Es realmente duro que de la Wii haya muy poquita cosa interesante fuera de los juegos que conocemos todos, la verdad. Jugaré en la Wii U en 1080p, porque francamente no voy a montar la Wii cuando ya no tengo más hueco de consolas. Después de eso tenemos Remember Me para PS3, y Alice’s Madness para Xbox 360. He de admitir, sin embargo, que tras completar Mega Man 2 me veo más capaz de completar desafíos como los Castlevania o Ninja Gaiden originales. Quizás esté rotundamente loco y no sea para nada más sencillo, pero yo me crezco, qué decir.

Poquita cosa más. El viernes 21 a las 17:30 podréis vernos a Chori y a mí en en el Polo Digital, asistiendo a la tercera sesión de Juego Frito para hablar de Time Flies, juego que también se llevará su texto chiquito posiblemente. Digo posiblemente porque no estoy seguro de si lo que me voy a encontrar va a dar para texto o no, así que iremos viendo.
Para cuando leáis esto, ya habrá pasado el eclipse así que espero que no hayáis mirado fijamente sin gafas, o que su aura maligna os haya incitado a votar mal o a ser racistas. Solo se permite ser racistas contra israelitas que defiendan el régimen. Por suerte aun tengo suficientes neuronas como para no subir un post que raramente leerá una cantidad de gente significante el mismo día que se produce un evento cósmico importante. No creo que nosotros lo veamos, al menos mirando al cielo. Hicimos el pacto de verlo insitu si nos caían unas gafas de esas, pero como no ha sido, pues desde la tele mismo.
Hemos empezado también a ver Twin Peaks. Cosa graciosa, el episodio piloto es obligatorio. Nos vimos el 1×01 y estuvimos perdidos durante 40 minutazos. Aun así mola más que yo que se, totalmente adentro de lo que David Lynch nos está vendiendo. Para los que no me conozcan tanto, os doy una data de mi: Me encantan las series policíacas de suspense. Pero es que encima añadirle mierda surrealista me parece fabuloso, me la voy a gozar como un chavalín con la capacidad mental para entender qué está pasando.
Poquita cosa más, la verdad. Posiblemente tengáis las dos entradas esas que digo para final de agosto, porque entre medias está la feria por aquí y bueno, jugaré de manera muy tranquila y tal. Se me cuidan, se me echan crema si van a la playa y tengan cuidado con las grandes reuniones de personas que hace mucho calor y nadie se ducha.
¡Chao!






