Nintendo es una empresa con IPs muy diferentes entre sí. Por ejemplo, si la comparamos con Sony, cuyos últimos juegos propios son cosas como Uncharted, God of War o The Last of Us, cualquiera diría que hay una cierta similitud entre todos ellos. Tanto jugable como visualmente, claro. Incluso Microsoft y XBOX, allí donde las ves mientras se desintegran en tiempo real haciendo el viejo truco de la serpiente que se come a si misma por la cola, tienen Halo (ya no, lol) o Gears of War, quienes de nuevo comparten mucho en diseño y planteamiento.
Para los que hayan leído «IP» y se hayan quedado un poco igual, me refiero a productos.
Bueno pues a lo que iba. Nintendo tiene cosas como Pokémon, según que Zelda y Mario o Kirby en plan cuqui, juego súper cuqui súper kawaii súper mono. Y luego tiene, quizás un poco más apartados y sacando cuando les conviene, cosas como Metroid, F-Zero y Star Fox, el protagonista de la reseña de hoy. Son juegos fundamentalmente diferentes, muchas veces más enfocados a un público ligeramente más maduro y con unos diseños mecánicos totalmente contrarios a aquellos tan orgánicos y monos como los comentados ahí.
Llevo como muchísimos años queriendo probar este último porque francamente, tiene unos artes y una estética totalmente atrayente para mi, el fan promedio de todo lo que conlleve mecánica. Ahora, con una Gamecube con una carcasa nueva (luego hablamos de esto), me propuse jugar a Star Fox: Assault. Quizás habría sido más interesante hacerme una vasectomía yo mismo.
¿Qué nos ha llevado hasta aquí?
Pues en realidad, una cosa rara. No se cómo será en otros países, pero Star Fox en España no es muy conocido, al menos que yo sepa. La consola solo había tenido un juego de esta saga antes, Star Fox Adventure, que viene a ser resumido de sobremanera un intento barato y extraño de llevar la fórmula Zelda a otros productos de la compañía. Porque si os digo Star Fox Adventure, dudo que os evoque algo. Sin embargo, si digo «El juego de Star Fox que es un Zelda con el sueño húmedo de cualquier furry» desde luego que os giráis. Así es, en efecto. Ese juego es ESE juego.
Aparentemente vendió muy bien, y trajo a una generación de vuelta a la marca del zorro que vuela. Pero claro, estamos en la época del LAN, del multijugador local y tras unos 2-3 años de desarrollo nos traen Star Fox Assault.

A priori, el plan era simple. Traer algo un poco menos experimental, y llevar un juego propio de Star Fox con sus naves y sus cosas a la Gamecube. Esto se lo encargaron a Namco, si si, la de Bandai Namco.
¿Resultado? Un juego mediocre, montado con assets reutilizados en su mayoría, centrado casi esencialmente en la experiencia multijugador, y con una historia plana y una jugabilidad horrorosa.
Tonto de mí, atraído por la estética y la increíble cantidad de animales antropomórficos, caí en la trampa y me comí unas… yo que sé, ¿3 horas? de campaña para traeros la reseña y poder deciros que prefiero que leáis la Iliada que jugar a esto.
Hablemos de ello.
La Historia fácilmente terminable.
Creo que he escogido un juego muy propio para introducirme porque puedo, de manera totalmente no influenciada, describiros la absurdez y planicie de lo que he jugado. La cosa empieza tranquila, se le comunica al equipo Star Fox que bueno, que el sobrino del malo maloso del Star Fox 64 (que realmente es un remake de Star Fox 2, más sobre ello en este vídeo. Eric guapo hazme un vídeo o mencióname, yo que se, que Farlands mola.) intenta ocupar el sitio de su tío como dominador de la galaxia, y debemos pararlo. Nada, lo perseguimos desde órbita hasta el planeta, lo encontramos de nuevo y lo derrotamos, fácil y sencillo.
Pero un enemigo robótico con forma insectoide aparece, y nos lo cargamos igual.
Y a partir de ahí, la historia es eso. Insectoide da problemas, vamos, lo matamos. Un personaje conocido roba un objeto importante insectoide, lo perseguimos, vemos más zonas y personajes conocidos y seguimos persiguiéndolo. La trama es un poco el horror espacial de una forma de vida avanzada que controla mentes y asimila, pero de la manera más básica posible. Más adulto de la cuenta también, porque uno no esperaría que el puñetero General Pepper muriera (o eso quisiera parecer). Nuestro protagonista consigue del antagonista el único consejo que le provocará una mejora en su actitud también.
La historia avanza y acabamos en el planeta de los insectoides (aparoides se llama, pero es incluso aun más ridículo), donde avanzamos perdiendo a nuestros compañeros hasta el jefe final, saltamos un obstáculo mental y le metemos un bombazo tal que revienta todo.
Fin.

Eso es todo. Son 10 misiones de historia, las cuales realmente van de «Oh no, hay malosos que debemos destruir, vamos a su base y los matamos». No se si las historias en otros Star Fox son diferentes, pero si esto es lo que tiene que ofrecer, me deja seco de narices.
Por un lado, es la trama básica de cualquier historia de ese palo. Que si Star Trek y los Borg, que si Starship Troopers con los insectoides. Es decir, no debería enfadarme, es lo que supongo que publicita. Pero por otro lado… ¿es esto todo lo que tiene para ofrecer? Vale que es un juego para gente jovencita, pero yo que se. Ratchet y Clank lo es también y al menos enseña que el capitalismo es malo. Star Fox: Assault como mucho te enseña a hacer un tonel en el aire.
Podéis corregirme eh, esto es mi opinión. Pero veo tanto potencial en el juego derrochado en llenarlo con la historia más insípida del género y eso me pone terriblemente triste. No hay desarrollo de personajes, no hay motivaciones personales fuera de «completar la misión» y además son super racistas entre ellos.
No no. Lo último no es coña. Dejadme explicarlo porque es extrañísimo. Los personajes son todos animales. Pero entre ellos se llaman e insultan de manera despectiva. Hay algunas tales como pero no limitadas a: Maldito perro, sucio cerdo, mono repugnante, simio ignorante, puerco, macaco enloquecido.
Pero si esto es un juego de niños qué me estás contando por qué todo el mundo es super racista tío. Es así a cada rato os lo juro palabrita del Togepi dibuja Macro Falcos.
Luego muchos de los enemigos son monos, así que entiendo que en la galaxia existe un miedo/odio visceral contra ellos, y Corneria parece que tiene toda su armada compuesta únicamente por perros. Claro, los perros del estado. Eso convierte al General Pepper en el Perro Sanchez, literalmente. Brillante Nintendo, verdaderamente brillante.
Hablando de los personajes, escúchame querido lector, nadie en esa sala de grabación tenía ganas hacer eso. Lo notas durante todo el juego, nadie quería doblar esto. Los personajes no solo son planos en su forma de ser y en su desarrollo, sino en cómo lo externalizan. Es francamente terrible, al menos en inglés. En japonés no tengo ni idea, no hablo otaku. Que se muevan como marionetas mal con el mocap solo empeora la situación, la verdad.

No lo se, todo lo que el juego enseña se nota poco serio, incluso aunque ponga todo el énfasis en serlo. Es como cuando ves a un niño pequeño intentar hacer que lo respeten sea como sea y tu tan solo puedes mirar a otro lado debido a la vergüenza ajena que te produce tal imagen. De hecho, todo el juego en general se siente así. Permitidme que os hable sobre cómo es jugar Star Fox: Assault.
Multijugadores, a mi.
Como leíais antes, este juego nace en una época en la que los juegos en formato LAN y multijugador cooperativo lo estaba petando. Absolutamente todo el mundo tenía un multijugador a 4 u 8 en su juego. Los Ratchet a partir del 3 cogieron esa manía. Los juegos grupales como varios de Dreamworks tampoco fueron ajenos al tema, y hasta Metroid Prime 2 tenía un modo.
Históricamente, seguro que esto tuvo algún tipo de razón, de la misma manera que la pandemia impulsó los juegos de jugar a cosas cutres con colegas. De la misma manera, pues algo se ve que pasó aquí. Lo que diferencia a esos títulos de Star Fox: Assault es la siguiente:
Los otros tenían un multijugador como añadido al principal. Star Fox tiene la campaña de un solo jugador como añadido al principal.
Sí, como lees querido lector. La función principal y motivo de existencia de este juego era un multijugador, que de regalo lleva una triste y miserable historia. ¿Cómo? ¿Qué esa no era la idea de Nintendo? Pues que vengan mi me expliquen por qué absolutamente todo en el juego grita eso. De hecho, si hacéis como yo y os leéis cinco minutos el artículo de Wikipedia, veréis que efectivamente al final casi todo el desarrollo se fue a eso.

Pero como comentaba antes, no me hacía falta leer eso para saberlo. Veréis, este juego debido a ese desarrollo precisamente, tuvo que acortar mogollón de contenido, entre ello el hecho de que hubiera misiones con diferentes rutas y ramificaciones. Esto acaba en 10 niveles, de los cuales hay 3 niveles de Arwing normal (Como si fuera el de N64) y los otros 7 son combates cuyo objetivo es destruir X número de cosas, ya sea a pie, en tanque o en Arwing, pero con otros controles en una especie de mapa arena que claramente estaba diseñado para cuatro jugadores.
Todos los puñeteros mapas gritan que se concibieron con la idea de ser usados así, absolutamente todos. Por el amor de dios, el último mapa antes del jefe final es directamente una arena con cuatro bases y una zona central. Vamos, jódeme más.
Misiones sin ningún aliciente, sin nada que realmente las haga sentir diferentes de entre si mismas salvo porque el decorado es diferente. Muchas alargadas de manera artificial porque me da que durante el desarrollo se dieron cuenta y pusieron tiritas donde iban pudiendo.
Da mucha pena encontrarse con lo que iba a ser la nave insignia de la saga en la nueva consola y que sea un juego mediocre de narices que, incluso sin haber jugado en multijugador, me puedo jugar lo que queráis a que era aburrido que flipas. Por supuesto que no acaba todo aquí, claro que no.

¿Os pensabais que mi única queja iba a ser esta? JA. No querido amig@ no, ahora es cuando viene la parte que me voy a acordar de por vida y hará que jure no recomendarle este juego a absolutamente a nadie.
Namco solo pulió la cuenta de Nintendo, porque el juego…
Hermano. Hermano… Este juego es…
Es terrible.
Pero no solo es terrible por lo que habéis leído espero que de manera no diagonal, no. Que venga a mi casa Shigeru Miyamoto, juegue conmigo una partida, y tenga la santa valentía de decirme que este juego está bien hecho.
No ha habido misión en la que no haya sufrido los controles, los disparos que no dan, los enemigos que reaparecen instantáneamente o en general, todo. Este juego, no entiendo muy bien por qué, necesita por lo menos dos años más de desarrollo. Lo cual ya es decir mucho, porque estaba en tiempos de Triple A para lo que es la época. Un juego de la gran N, siempre conocidos por su calidad… reducido a esto, a una amalgama de errores y fallas de diseño que garantizan que NO te lo vas a pasar bien.
Empecemos por la cosa más graciosa que se me ocurre. La Gamecube tiene dos joysticks, ¿cierto? Bueno pues que pasa si os digo que no podéis apuntar con el cuando conducís el Arwing en las partes sobre raíl. Me diríais algo del estilo: «…»
Esto es una broma con que no decís gran cosa.
En el otro caso, diríais algo como «¿No va un poco en contra del propio diseño de la consola no usar el joystick?» La verdad es que sí, sí que lo hace. Es ridículo, y aun no entiendo del todo bien por qué, porque en el posterior Star Fox: Zero, curiosamente si que lo hace. Me pregunto si hubo algún tipo de discordancia o fallo de comunicación entre los desarrolladores y los planificadores porque ya os digo, me parece totalmente antinatura.

La cosa no acaba aquí, no. Ojalá.
La siguiente misión nos tiene a pie, donde podemos descubrir que Fox tiene por pies patines, y que el mundo es su pista de hielo. No hay tracción ni a cuatro ni a dos patas, es terrible. Nos deslizamos por cualquier superficie, como cuando veíais a algún compañero en algún Battlefield y parecía que entre el suelo y el no había ni una relación física de ningún tipo. Todo esto empieza a ser magnitudes más gracioso cuando nos damos cuenta que en los niveles hay pasillos estrechos y verticalidad a partes iguales.
No hay manera, sea cual sea el esquema de control seleccionado, de controlar a Fox con precisión. Simplemente no la hay, y si la hay que me digan donde. Esa precisión sin embargo no solo se limita al movimiento no. Apuntar es igual de terrible, hagas lo que hagas. El joystick no comprende que entre 0 y 100 hay números, osea que puedes mover un poco y no hacer nada, o moverlo un poco más y apuntar a casa en vez de al sucio simio que tengas delante.
Que bueno, disparar y apuntar es una cosa, la verdad. El arma ilimitada, el bláster, a veces decide que puedes disparar pulsando la R varias veces, y otras que no, se ve que la coordinación de dedos de Fox no va muy allá. No hay absolutamente ninguna sensación ni al moverse, ni al disparar, es como comerse un plato de arroz blanco pasado, desagradable sin más. No he realizado un tiro ni matado a nadie que me haya hecho decir «Guau, eso fue increíble».
Hay otras armas, como granadas y bombas de sensor que te pueden hacer daño, lanzacohetes que no es que tengan un radio de explosión muy grandes, una metralleta que dispara lo más cercano a balines, una metralleta más grande que intenta hacer algo, y un rifle de francotirador que te necesita totalmente estático, lo cual es pedir mucho cuando te están disparando de todos lados.
Sería una pena que esto solo fuera para cuando vamos a pie, por lo que cuando vamos en tanque apuntar también es un tostón. No obstante, ese no es el tostón completo. El tostón completo es girar. Alguien decidió que sería divertido hacer como con los coches de verdad, y tener que girar implica moverse hacia delante o hacia atrás, y de no hacerlo te comes una animación y movimiento lentísimo de movimiento lateral absolutamente dolorosa que, por cierto, bloquea también tu apuntado. Fascinante.

Ni un ápice de diversión.
Pero espera, ¡aun hay más! No hemos hablado de lo que es conducir un Arwing en estos maravillosos niveles. Os explico. Hay enemigos volando que podemos derribar a pie o, según la misión, derribar en nuestro Arwing. Lo normal y hecho por otros videojuegos es que tienes una esfera de movimiento de cuatro direcciones, arriba abajo izquierda y derecha, y que si pulsas el joystick en alguna de las direcciones, el movimiento se mantiene. Como un avión normal en cualquier juego, vaya.
Aquí sin embargo decidieron que eso era para bobos. El Arwing te combate cada segundo con mantenerse perfectamente paralelo a la línea del suelo y, como un muelle vuelve a su posición original. Si me he explicado bien, ahora entenderéis que conducir uno de estos es horrible. No puedes perseguir a los enemigos bien (ni apuntarles, lo del joystick derecho ya tal), te chocas cada dos por tres porque la nave dice A y tu dices B, y por si fuera poco, si pulsas el botón Z sin querer, eyectas de la nave y ahora a ver quien es el guapo que le da tiempo a meterse otra vez o caerse al suelo, teniendo que ir a por otra nave a velocidad de tortuga.
Mi sensación con este juego es que tenía una cantidad de botones mayor disponibles que la versión de 64 y se han negado a usarlos, porque como me explicas a mi lo del apuntado si, ¿pero que no haya un botón para disparar en automático? El absoluto dolor que he sentido físico en mi muñeca y tendones es indescriptible. Entiendo que si mantienes el A pulsado, cargas el disparo. Hasta ahí bien. Pero de todos los botones que no hacen nada en el vuelo, ¿no podías poner uno para que el Arwing se mantenga disparando?
No, la mejor opción era simplemente que te dejases cuerpo y alma en disparar a toda pastilla porque es lo más eficiente la mayor parte de veces, y la otra parte de veces es lo único que funciona de manera realista. Estos casos brillan tanto en los jefes como en la sección de destruir los objetivos en las misiones 8 y 9. Es ridículo que no se pueda hacer otra cosa que no sea cargarte tu mando para pasarte el juego, lo veo surrealista.

Por último en el tren de quejas me toca hablar de los enemigos. Normalmente no son muy problemáticos, por suerte. Sin embargo hay unos en concreto que se ponen a tu espalda y son prácticamente imposibles de esquivar, aunque estés todo el rato haciendo toneles o maniobras de evasión. Cuando los esquivas y consigues derribarlos (si es que lo haces porque están durísimos), en aproximadamente 5-10 segundos tienes a otro detrás, lo que significa que muchos niveles son un «A ver cuánto tardas en pasártelo antes de que te derriben».
Para esta entrada he intentado (tengo a Chori al lado mientras escribo esto, puede dar fe) investigar sobre el desarrollo del juego, pero todo lo que he encontrado es lo que dije arriba sobre que un poco más y el juego sale solo con multijugador local, por lo que solo me queda especular un poquito.
Si entre 50 y 60 personas se ponen a desarrollar casi durante 2 años únicamente un juego multijugador, y luego lo retrasan un año, ahí personalmente me huele a pescao que flipas. No se qué clase de comunicación hubo, pero cuando dicen en la entrevista a los desarrolladores que les quedó un juego de muy alta calidad, no se muy bien a qué se refieren. Os juro y perjuro que con mi vista crítica no soy capaz de insinuar qué es de alta calidad, salvo quizás los diseños y la estética que la verdad son buenísimos, no os voy a mentir.
El juego se siente hecho sin cariño, de manera mecánica y con relleno hasta en la sopa. Misiones sin pena ni gloria, personajes vacuos, mecánicas mal hechas y en general que nadie ha lijado los dientes de sierra vaya. Es más, voy a ir más lejos: Star Fox: Command se siente más pulido que esto. Es una suma y mezcla de todas las cosas que me chirrían que me hacen llegar a esta conclusión y de veras lo digo muy apenado.
Iba extremadamente abierto a que me gustara y me encuentro con cosas dignas de un juego de una película de esa época, hecho rápido, mal y para sacar cuatro perras. Y ni siquiera voy a entrar en el tema furry, pero lo que si voy a decir es que las pintas y diálogos de Krystal no son coincidencia, y que hay que tener muy mala baba para poner cebo de esa manera a chavales y chavalas en edades de descubrirse sexualmente. Luego vemos un furro y nos asustamos, sin atacar las fuentes del problema.

Personalmente no puedo recomendar el juego porque no me lo he pasado bien en ninguna instancia del mismo. Si queréis, os recomendaría antes cualquier otro juego de la saga e incluso ver este juego en un vídeo que total, los hay de 2 horas. Haceos un favor y probad algo como Ace Combat 2 (hecho por Namco también, pero mucho mejor), o mira, voy a hacer una recomendación de verdadero desgraciado, pero hasta prefiero el combate de arena en naves del puñetero Jak & Daxter: The Lost Frontier antes que esto. Ea, lo he dicho. Ya podéis pegarme una patada y tirarme al pozo como si yo fuera un emisario del rey persa en la capital de Esparta.
En un futuro no muy lejano intentaré darle un tiento a la versión completa de SNES de Star Fox, o a la original de 64 porque creo que realmente es una buena saga y tiene buenos títulos, pero no me quiero emocionar mucho vaya a ser que me pegue otro hostiazo similar a este.
No jueguen Star Fox: Assault.
Ni lean la Iliada.
Eso sí, artística y gráficamente es todo un portento, el juego es potente para la consola y una gozada de ver.
Bonus.
Si habéis llegado hasta aquí y TikTok aun no ha frito vuestra capacidad de atención, recordaréis al principio que dije que había cambiado la carcasa de la consola previo a empezar el juego. Veréis, cuando compré y modifiqué esta consola usando el PicoBoot (más información en mi super novela sobre como piratear consolas) venía con la carcasa rota, carcasa que me cargué aun más intentando arreglarla. La moraleja de esto es que carezco de habilidad de manualidades.
Venía con alguna esquina rota que intenté arreglar, pero no hubo manera. Como no hubo manera dije bueno, la lijo y la pinto, y salió una cosa tan terrible que prefiero ni mostrarla. Entre que me daba palo mirarla y que no me había aun propuesto jugar nada ahí, he debido de pasar como cuatro años con la consola ahí muerta de risa.
Cuando decidí (tonto de mi) el juego, dije bueno, ya que estoy y que en el mueble ya hay otras consolas con carcasas nuevas, pues le compro e instalo una nueva. Entré un rato a bichear en Aliexpress, y frente a la que tengo actualmente y las transparentes, acabé decidiéndome por la primera. La verdad es que llegó super rápida, con una calidad excelente. Todas las piezas venían muy bien construidas, y traía todo lo necesario, incluidos tornillos y el destornillador game-bit de las narices.
(Esto no es una promo Bitfunx, pero si quieres puede serlo)
El resultado final fue una carcasa muy bonita, sólida y que me ha permitido volver a mirar orgulloso a esa sección del mueble del salón. Ahora bien ¿por qué os estoy contando esto?
Dos motivos:
Uno, me apetecía alargar la entrada.
Dos, el tema de los repuestos.
Con consolas que cada año que pasan son más y más retro, las piezas sufren el pasar del tiempo, y no solo las carcasas, sino también componentes electrónicos que permiten un buen funcionamiento. La idea lógica, y que se aplica a otras muchas cosas (como los coches) es ir a por una pieza de calidad original, ponérsela y listo. Sin embargo, esas piezas aun con menos uso pueden estar igual de frágiles, o tener alguna falla de diseño. El ejemplo más claro de esto son los láseres de una Dreamcast, por decir algo.
Por suerte y por ahora, hay mucho fabricante que hoy día crea moldes nuevos de inyección para piezas de plástico, o crean componentes con piezas nuevas y fallas arregladas que prometen una vida y uso mucho más longevos. Por lo tanto sí, podría haber comprado una carcasa de Gamecube en perfectas condiciones original y haberla cambiado por la mía. Pero eso no solo habría sido más caro (porque la peña es una rata) sino que algún desperfecto seguro que tendría, más la fragilidad de ser plástico de unos 26 años.
Es muy sencillo encontrar donde, la verdad. Yo uso Funnyplaying en China para Gameboys, y Zedlabz o Aliexpress para otras piezas de otras consolas. Hay de todo hasta la PS3 por norma general, y creo que ya he visto alguna carcasa completa. No son del todo baratas a veces, pero con alguna oferta seguro que se queda más asequible. En mis años de arreglar y toquetear consolas he aprendido mucho, y es gracias a ello que puedo seguir usándolas así.
De la misma manera que os recomiendo no jugar a Star Fox: Assault y hacer ver que en realidad sois furros, os invito a cuidar de vuestras consolas y a aprender un poco del mundillo de las reparaciones, es muy satisfactorio cambiar un condensador reventado y ver que las cosas vuelven a funcionar.
En confianza os voy a decir cuantas y qué consolas tengo con carcasas third party y que van de lujo: Todas las GameBoy salvo la DMG (La gorda, el ladrillo). Una PSP, la New 3DS XL, la Dreamcast, la N64 la Gamecube. Todas muy bien de precio y ya os digo, de buena calidad. Dadle un tiento. Cualquier cosa menos poner pegatinas chorras, eso no lo perdono.
Outro.
(Todas las imágenes han sido sacadas de este vídeo)
Que pena jugar a un juego tan malo y estrenarme en la consola así, pero así es la vida como diría el Jordi Wild. El Jordi Wild también diría cosas muy de levantar las cejas sobre el God of War: Laufey, pero eso es otro tema. Gracias al OSSC lo he visto de lujo, eso sí. Que maravilla de cacharro, todo el mundo debería comprarse uno de segunda mano y modificarlo para todas las funciones. Si pillas uno por menos de 60 pavos, es un preciazo.
Ya que estaba, actualicé el propio sistema operativo de la consola para futuros jueguitos, así que todo bien.
Me complace, por otro lado claro, anunciar que me queda un 30% de lectura para terminar la Iliada. Voy a viajar al pasado, voy a coger a Homero del cuello y le voy a dar una paliza. Es insufrible. Y bueno ya que estoy ir un poco más atrás y preguntarle a la peña quién narices son los pueblos del mar. No sería tan malo de no ser porque salvo en ocasiones muy contadas, todo el libro es un «Y entonces tal de cual le dijo a tal de cual lo siguiente, y se lanzaron picas de bronce y uno falló pero otro acertó y se lo llevó la oscuridad». 600 páginas de eso. A ver cómo te lo comes tú.
Estoy intentando reavivar la pasión por la lectura, y tengo algunas cosas pendientes ya que leer conforme la termine. Unos empujones más y creo que lo tendré listo, pero poco a poco. No os asustéis, no creo que me ponga a hablar de libros también, a no ser que queráis que me convierta en un booktuber o bookblogger.
¿Acaso queréis eso? Ya me se vuestra respuesta, mis queridos lectores mudos.
Hace un calor que te torras, pero la vida sigue. Estos meses son de aguantar con aire y rezar que la factura no suba mucho. Si estáis en zonas afectadas por los incendios, espero que todo salga bien y que estéis bien. Si veis que la casa del patrón no ha ardido, podéis ayudar con una simple receta que lleva vinagre, papel de aluminio, y una botella de vidrio.
Volviendo a la página, ya tengo pensados los juegos de PS3 y X360, pero dudo si hacer uno de Wii o si pasar directamente a Wii U cuando llegue a PS4. ¿Qué opináis vosotros?
Por cierto, me parece criminal que el único Arwing real a la venta sea el del puñetero juego aquel malísimo de juguetes. Ni un triste caza que si quiero tengo que imprimir en 3D. Así van las cosas.
Con esto y un bizcocho, me despido hasta más ver. Cuídense y recuerden no mirar ni hablar a fascistas.
¡Chao!





